AL SON DEL MOTOR

Rodaban las emociones , volteaban como mariposas alrededor de la moto , al ritmo del motor de los sentimientos.
El aire nos suspiraba y entonces la sirena pampera entonaba su melodía, afilando ilusiones, susurrando melancolías, y la sirena alada apretaba el corazón y la seguía , desafinado razonamientos, armonizando costumbres.
Y con dos ruedas encaminaban sueños , que arrancaban desde sus gargantas, y seguían por la vereda hasta sus corazones.
Tienes Buenos Aires, que se yo .....
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Anita -